1 - No mover las plantas: Elije bien el lugar, sitúalas donde les llegue la cantidad de luz que necesitan, y no las muevas, o procura moverlas lo menos posible, porque los cambios continuados les provocan un gran estrés. Las más sensibles son las plantas en flor, así que no la utilices como centro de mesa si vas a tener que estar moviéndolas de sitio.
2 - Mejor en grupo: Agrupa las plantas. Mantenerlas juntas les permite disfrutar de una mayor humedad ambiental, algo que beneficia a todos los ejemplares, incluso a las más tolerantes con la sequedad, como los cactus, ya que la humedad compensa el exceso de calor y la falta de ventilación que inevitablemente se produce dentro de nuestras casas.
3 - Antes de regar: Las plantas se mueren más por el exceso de riego que por falta de agua. Para no equivocarte, toca la tierra antes de volver a regar; si está húmeda y se queda pegada a los dedos, no añadas más agua, ni siquiera a las plantas de flor. Durante el invierno, deja que el sustrato se seque un poco entre riego y riego. Más vale quedarse corto que pasarse.
4 - No dejar agua en el platillo: En interior, todas las plantas deben descansar sobre un platillo que recoja el exceso de agua, pero nunca deben quedar en él restos de agua porque pudren las raíces. Utiliza un truco que te evitará estar vaciándolo y beneficia a la planta: rellena el plato con piedrecitas y llénalo de agua, pero sin que toque la base de la maceta, así la planta tendrá suficiente humedad.
5 - Ablandar el agua: La calidad del agua de riego es fundamental y una de las primeras causas directas del fracaso de algunos ejemplares. Elimina el exceso de cal del agua de grifo hirviéndola y dejándola enfriar antes de regar; la cal se depositará en el fondo del recipiente y el cloro se evaporará. Recoge agua de lluvia siempre que puedas; las azaleas, hortensias y orquídeas te lo agradecerán especialmente.
6 - Riegos frecuentes y ligeros: Las plantas ya desarrolladas prefieren riegos abundantes y espaciados para que puedan llegar hasta las raíces; en cambio, las plantas recién plantadas y pequeñas, como los esquejes, les favorece los riegos frecuentes y ligeros.
7 - Calor y humedad: Los esquejes necesitan más calor y humedad que este mismo ejemplar ya establecido. Tápalo las primeras semanas con una bolsa de plástico transparente, pero retira la protección unas horas al día para que se ventilen.
8 - Abonar siempre un poco menos: Siempre es mejor quedarse cortos y abonar con más frecuencia pero en menor cantidad. Un exceso de fertilizante es difícil de rectificar, siempre será más fácil añadir un poco más si notas que la planta no crece. Además, cuando abones añade al agua de riego algo menos de la cantidad que indique la etiqueta.
9 - Abono natural: Si tienes por costumbre añadir a las plantas los posos del té o del café (por supuesto fríos), las cáscaras de huevo machacadas o el agua de cocerlos, el agua de cocer verduras, etc. todos ellos son excelentes abonos naturales, rebaja aún más la dosis de abono químico. Prueba a alternar los dos tipos de abono, cada uno una semana.
10 - Regar antes de abonar: Si una planta recibe abono sobre el cepellón seco, podrían quemarse las raíces. De modo que moja bien el sustrato primero y a continuación riegas con el agua en la que hayas disuelto el fertilizante. Además no abones nunca las plantas enfermas. El fertilizante es alimento, no una medicina.
11 - No utilizar tierra de jardín: Se debe comprar una buena tierra para las plantas; si la coges del jardín o del campo puede transmitir enfermedades a tus plantas de interior o contener semillas de malas hierbas. Los sustratos que venden en los viveros y centros de jardinería contienen los nutrientes que necesitan las plantas. Sin olvidar que algunas especies necesitan una tierra específica, como las azaleas, hortensias y cactus.
12 - Airear la tierra: Con un gesto tan sencillo como airear la tierra consigues prevenir la aparición de plagas y mantener a salvo las raíces de pudriciones. Remueve la capa superior del sustrato con tenedor con mucho cuidado para no dañar las raíces. El agua y el aire llegarán mejor a las raíces y la planta podrá absorber mejor el alimento.
13 - Podar y mejorar la forma: Se debe podar o pinzar una planta si crece en altura y no ensancha en la misma proporción, o si una trepadora tiene pocos tallos o éstos son delgados y sin brotes laterales. Intenta mantener la forma y estructura natural de la planta: la mejor poda es aquella que apenas se nota. Procura mantener el equilibrio entre las raíces y la parte aérea.
14 - Mantener limpias las hojas: El polvo tapa los poros de las hojas e impiden que puedan respirar. Por ello hay que mantenerlas siempre limpias. Pasa un paño humedecido en agua tibia sobre las hojas grandes. Las plantas de hojas pequeñas es mejor pulverizarlas o darles una ligera ducha con agua tibia y siempre que la planta lo admita. Las hojas con pelillos o pelusilla no conviene mojarlas, bastará con que les pases un pincel suave sobre ellas.
15 - El estrés del trasplante: El cambio de maceta y de tierra provoca estrés en una planta, sobre todo si se hace en una época en la que hace mucho calor. Para que la planta sufra lo menos posible, moja bien el cepellón antes del cambio.
16 - Separar una planta enferma: Si una de tus plantas empieza a mostrar algún síntoma de enfermedad, lo mejor es separarla del resto o podrían enfermar también. Las flores y hojas secas son un foco de plagas y enfermedades, retíralas en cuanto las veas.
17 - Reposo vegetativo: La mayoría de las plantas necesitan un periodo de reposo durante el cual retardan o detienen su crecimiento. Es indispensable que respetes este periodo que corresponde a los días invernales. Reduce los riegos y suprime la fertilización.
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Trucos para conservar ramos de flores
Si vas de compras, adquiere las flores en último lugar para que lleguen a casa lo más frescas posible. Compra mejor a primera hora de la mañana. Rechaza las que estén al sol y las que tengan varios días.
Si las flores las recoges del jardín, hazlo por la mañana temprano o al atardecer, sin calor.
Es aconsejable que al llegar a casa con ellas las dejes un par de horas con los tallos completamente sumergidos en agua para que se recuperen del traslado y hasta que llegue el momento de instalarlas en el florero definitivo.
Arranca todas aquellas hojas que vayan a quedar sumergidas en el agua. Los floreros han de estar muy limpios.
El florero de plata tienen un efecto antibacteriano y conservan las flores frescas durante más tiempo. A las flores no les gusta el manoseo.
No ahueques el ramo cada dos por tres.
Una vez que les hayas cortado el extremo de sus tallos en bisel, o aplastado ligeramente los que son leñosos, forma el ramo y ponlo en el jarro.
Las flores en casa debes tratarlas como si fueran una planta de interior. Es decir, evita que le dé el sol directo que entra por las ventanas, no las expongas a corrientes de aire, ni a temperaturas muy altas (lejos del calor de un radiador de calefacción), evita el ambiente seco, etc..
Las flores te durarán más tiempo si por la noche las sacas al balcón o a la ventana (si no hace mucho frío, obviamente). O bien, que pasen la noche en una habitación más fresca y con una ventana abierta.
Si no usas conservantes, cambia diariamente toda el agua del jarrón y también recorta un poco los tallos a diario. El tema es que no se obturen los vasos conductores ni se infecten por bacterias.
El método clásico de echar una aspirina es válido, pero sale más caro que los conservantes. Conservante Usados adecuadamente y en las cantidades justas, se consigue incluso duplicar la vida de las flores. Estos productos eliminan las bacterias con lo que se evita tener que cambiar el agua del jarrón a diario. Basta con que se mantenga un nivel constante añadiendo agua fresca de vez en cuando.
Más trucos para conservar las flores:
Echar un par de gotas de lejía al jarrón (desinfecta).
Verter un chorrito de vinagre blanco.
Añadir unas gotitas de ginebra.
Usar limonada en lugar de agua.
Depositar una moneda de cobre.
Vinagre o limones.
El truco de echar azúcar no está bien considerado porque obtura los conductos del tallo. Si las flores se marchitaran antes de tiempo, prueba a revivirlas mediante el procedimiento siguiente: Córtales un poco los tallos. Llena un florero con agua caliente. Introduce en ella las flores y ponlas en un lugar oscuro. Cuando el agua esté ya fría, puedes sacarlas y sustituir el agua caliente por agua fría.
Rosas:
Corta las rosas de tu jardín exactamente por encima de una hoja. El corte que tenga una inclinación grande (en bisel). Si evitas que les dé el sol y les cambias el agua con regularidad, podrás conservar tus rosas hasta 15 días. Las rosas te durarán más tiempo en el florero si diariamente cortas al bisel un trocito del extremo del tallo. Un procedimiento para evitar el deterioro de un ramo de rosas es usando cera líquida. Es muy sencillo: Pon restos de velas blancas a disolver en un cazo. En cuanto haya licuado por completo, sostén por el tallo, invertida, una de las rosas, y sumérjela un momento en la cera líquida. Presta especial atención a que todos los pétalos de la flor resulten impregnados de cera. Sácala e introdúcela de inmediato en otro cazo con agua fría. Repite la operación con el resto de flores del ramo y pónlo luego a secar en un jarro de cuello alto.
Fuente: http://articulos.infojardin.com/
Trucos para limpiar las plantas
La limpieza es muy importante para la salud y la estética de una planta. Es una labor que va desde quitar algunas flores y hojas secas hasta eliminar el polvo que se acumula sobre ellas. Además, una mala limpieza o la ausencia de ella, facilita el ataque de plagas y enfermedades.
Estos son algunos trucos que te pueden ser útiles para mantener tus plantas sanas y hermosas:
Cerveza para las hojas:
Para limpiar las hojas grandes de Ficus, Marquesas, Crotón, Scheffleras o Philodendro se recomienda la utilización de una esponja impregnada en cerveza. Pasa la esponja sobre la planta con cuidado y seca una a una con un paño limpio y seco.
Vinagre para eliminar las manchas:
Si las hojas de las plantas tienen manchas blancas es debido a que el agua de riego tiene exceso de cal. La solución está en pulverizar con una mezcla de agua y vinagre (una cuchara sopera por litro será suficiente).
Actuar sobre los bonsáis:
Los bonsáis exigen una limpieza cuidadosa. Para quitar el polvo que se va a acumulando en las pequeñas hojas de estos árboles en miniatura, lo mejor es utilizar un pincel de pelo fino.
Ten cuidado con las flores:
Cuando las plantas están en floración, no se deben limpiar las flores, o se perderán. Como son muy delicadas, no conviene mojarlas ni aplicarles ningún producto. Gel de ducha Diluye una cucharita de gel de baño en un litro de agua. Con la mezcla debes pulverizar el ejemplar que quieras limpiar, mostrando un cuidado especial en sus hojas. A continuación, empapa la planta con agua. Es indispensable que sea limpia y que no contenga mucha cal. En zonas calcificadas se puede usar agua mineral embotellada.
Fuente: http://plantas.facilisimo.com/reportajes/
Estos son algunos trucos que te pueden ser útiles para mantener tus plantas sanas y hermosas:
Cerveza para las hojas:
Para limpiar las hojas grandes de Ficus, Marquesas, Crotón, Scheffleras o Philodendro se recomienda la utilización de una esponja impregnada en cerveza. Pasa la esponja sobre la planta con cuidado y seca una a una con un paño limpio y seco.
Vinagre para eliminar las manchas:
Si las hojas de las plantas tienen manchas blancas es debido a que el agua de riego tiene exceso de cal. La solución está en pulverizar con una mezcla de agua y vinagre (una cuchara sopera por litro será suficiente).
Actuar sobre los bonsáis:
Los bonsáis exigen una limpieza cuidadosa. Para quitar el polvo que se va a acumulando en las pequeñas hojas de estos árboles en miniatura, lo mejor es utilizar un pincel de pelo fino.
Ten cuidado con las flores:
Cuando las plantas están en floración, no se deben limpiar las flores, o se perderán. Como son muy delicadas, no conviene mojarlas ni aplicarles ningún producto. Gel de ducha Diluye una cucharita de gel de baño en un litro de agua. Con la mezcla debes pulverizar el ejemplar que quieras limpiar, mostrando un cuidado especial en sus hojas. A continuación, empapa la planta con agua. Es indispensable que sea limpia y que no contenga mucha cal. En zonas calcificadas se puede usar agua mineral embotellada.
Fuente: http://plantas.facilisimo.com/reportajes/
50 Trucos para mantenimiento de jardinería
Riego
Al regar el agua debe calar al menos 15 cm en la tierra, ya que los riegos superficiales hacen que las raíces queden muy someras. La mejor hora es bien temprano por la mañana o al anochecer. Para saber si hay que regar o no tus plantas en maceta, introduce el dedo en la tierra y comprueba si está húmeda. Recuerda que con el riego siempre es mejor quedarse corto que pasarse. El exceso no tiene remedio.
Abonos caseros
La ceniza de leña y los posos del café son abonos para las plantas. Si tienes el espacio no dudes en hacerte tu propio compost. Añade todos los residuos biodegradables a un compostador.
Terrazas
Un balcón soleado será adecuado para el cultivo de geranios, petunias, rosas, zinnias, buganvillas, hibiscos, boca de dragón, etc.. La mayoría de las hortalizas e hierbas también prefieren la luz del sol. Un balcón que mira al norte es para fucsias, hortensias, begonias, anémonas, prímulas, ciclámenes, alegrías de la casa, pensamientos, hostas, etc.. Estas plantas crecen bien en la sombra o en lugares moderadamente expuestos al sol. Cuidado con los vientos fríos o a los cálidos y secos que marchitan. Protege la terraza.
Macetas
Si no te gusta el aspecto nuevo y sin pátina que tienen las macetas, puedes hacer que se carguen aparentemente de años pintándolas con yogur natural. Verás cómo las paredes externas de las macetas se cubren en poco tiempo de musgo y algas. Vale para las macetas de barro, piedra, hormigón... Si no cambiaste la tierra de la maceta en los dos últimos años, sustituye los primeros centímetros de substrato por uno nuevo. Pero lo ideal, es cambiarla a otra maceta un poco mayor con substrato fresco y rico. No te olvides de depositar en el fondo una capa de grava, arcilla expandida, etc. Si tienes macetas en la ventana, pon una capa de gravilla sobre la tierra para que la lluvia no salpique los cristales.
Oxigenar el césped
Hay botas o suelas con clavos para pinchar la tierra y oxigenar el césped. En vez de comprarlas, coge unas alpargatas viejas y clavarle unos clavos. Para que la cabeza del los clavos no moleste, coloca en el interior una plantilla de plástico o madera.
El cuidado del seto
Es prudente cortar las raíces de setos de crecimiento rápido, por ejemplo, Aligustre, para que crezca menos. A unos 30-40 cm del seto se cortan las raíces hasta una profundidad de una pala y media, cavando una zanja. Para solucionar el 'problema de competencia' se puede enterrar papel alquitranado o una tira de plástico, obstaculizando el paso horizontal de las raíces. Es necesario abonar el seto al menos una vez por temporada de crecimiento.
Cactus
Plántalos con otras plantas de características similares y en tiestos poco profundos. Echa abono líquido una vez de cada dos que riegues.
Bulbos
Los bulbos y tubérculos de verano lucen de maravilla en macetas y jardineras. Planta los bulbos en macetas algo más juntos que cuando los pones en el suelo. En macetas se puede plantar bulbos "en pisos". Primero los bulbos de floración más tardía, y sobre ellos los que florecen antes. Las macetas para bulbos no deben tener los agujeros de drenaje obstruidos, ya que a éstos no les gusta en absoluto tener 'los pies mojados'.
Forzado de bulbos
Si queremos que los bulbos de primavera florezcan en verano, otoño o invierno los meteremos en el frigorífico o en su defecto en un lugar frío y que carezca de luz. Sacaremos los bulbos pasados 30 días y los pondremos en un lugar cálido y luminoso. Comprobaremos que pasada 1 ó 2 semanas florecerán como si fuera primavera.
Petunias con más flores
Tus petunias florecerán mejor si acabada una primera floración las podas a unos quince centímetros de la base del tallo. En pocos días volverán a apuntar nuevos capullos y florecerá nuevamente.
Hormigas
Hormigas "cuidando" a pulgones Si no quieres que entren en casa, echa sal en las zonas a proteger ya que la sal actúa como muralla para ellas. Frota con medio limón el borde de tus tiestos y las hormigas no se acercarán a ellos. En árboles frutales echa en un bote metálico cal viva con agua que empecerá a hervir. Hay que protegerse con guantes y mascarilla. A las 12 h pinta solo el tronco y ya no subirán hormigas.
Repelentes de insectos
Algunas plantas como la albahaca, el jazmín, la lavanda, el saúco o el perejil, y en general la mayoría de las plantas aromáticas, son repelentes de insectos.
Plantas de interior
Es importante colocar las plantas en los rincones más luminosos, pero cuidado con las que no soporten el sol directo. Si la luz es escasa... Coloca cerca un foco de luz artificial, pero a más de 30-40 cm. Pon espejos detrás de las plantas que aumentan la luminosidad. Las paredes pintadas de blanco y los muebles claros también proporcionan más luminosidad interior. Mantener las plantas de interior alejadas de la excesiva calefacción en épocas invernales. Riega tus plantas, pero ten cuidado de no ahogarlas. Riego medio: 2 ó 3 veces por semana. Si la tierra de la maceta de tus plantas de interior está muy seca, aflójala con un tenedor y sumérgela en un barreño con agua o en el fregadero. La inmersión debe durar hasta que dejen de formarse burbujas. Escurre el agua sobrante y pulveriza las hojas. Cuando la tierra de las macetas está muy apelmazada, lo mejor es coger un tenedor y remover la tierra. Con esta operación facilitarás la penetración del agua de riego y las plantas se desarrollarán mejor. Si su aspecto es pobre, puede que necesite trasplantarla a otra maceta más grande o cambiarle parte de la tierra por otra más rica.
Flor cortada
Corta 2 cm. de la base cada 3 días y aprovecha para cambiar el agua. Además, incorpora una aspirina o 3 gotas de lejía por litro de agua o, mejor, conservador de flores; esto ejercerá una acción antibacteriana.
Más consejos de jardinería
No piense que tiene que hacer todo el jardín al mismo tiempo. Más bien se trata de un trabajo que debe hacerse progresivamente, consagrando algunas horas todos los fines de semana a los trabajos del jardín en general y a su césped. Escoge las plantas nativas de tu zona. Estas suelen ser mucho más económicas y se adaptarán mejor a las condiciones de tu jardín. Un suelo saludable mantiene las plantas fuertes para que puedan combatir mejor a los insectos y plagas en general. Mezcla con la tierra antes de plantar materia orgánica como estiércol, compost, turba de esfagno, etc.. Disminuye el tiempo a cortar el césped reduciendo el espacio. Intenta cubrir áreas con plantas cubresuelos, rocas de jardín o macizos de flores. Las jardineras son una excelente alternativa para tener flores multicolores y no requieren tanto cuidado como los grandes macizos de flores. Las plantas cubresuelos o tapizantes son una excelente alternativa para aquellas áreas problemáticas y crecen bien en las partes de terreno poco estéticas o secciones inclinadas donde es difícil crear macizos de flores. Ojo a la distancia que se plantan árboles de raíces agresivas que pueden ocasionar fisuras en construcciones, pozos, aljibes, piscinas, muros, levantar pavimentos, conducciones de agua... Divide las plantas. Muchas perennes se pueden dividir por la raíz y sembrar por separado.
Pérgola
Mientras no se cubra totalmente la pérgola (3 ó 4 años), pon cestas colgantes. Invernaderos Una opción muy interesante y cómoda son las mesas de cultivo dentro del invernadero. Son mesas con cuatro patas pero hace como un cajón, donde se meten las macetas y se riega igual que en los bancales, ya que es el mismo sistema, pero en alto. Suelen ser metálicas y llevan un agujero de drenaje (un tapón). Pregunta por ellas, son muy prácticas.
Barbacoa
Cuando vayas a asar en la barbacoa unos pescados o unas verduras, alimentos de una extrema fragilidad, conviene recurrir a una parrilla doble, pues te permitirá darle la vuelta sin tener que tocar el pescado o la verdura. Si utilizas pinchos de madera para asar algunos alimentos, recuerda que antes de pinchar las piezas debes tener los pinchos 10 minutos en agua hirviendo para impedir que las brasas suelten humo, échales un buen puñado de sal gruesa, que, además, conseguirá mantenerlas al rojo durante más tiempo. Para limpiar luego las parrillas de la barbacoa, prepara una pasta compuesta por tres partes de bicarbonato sódico por una de agua. Quitarás la grasa fácilmente.
Fuente: http://articulos.infojardin.com/
Al regar el agua debe calar al menos 15 cm en la tierra, ya que los riegos superficiales hacen que las raíces queden muy someras. La mejor hora es bien temprano por la mañana o al anochecer. Para saber si hay que regar o no tus plantas en maceta, introduce el dedo en la tierra y comprueba si está húmeda. Recuerda que con el riego siempre es mejor quedarse corto que pasarse. El exceso no tiene remedio.
Abonos caseros
La ceniza de leña y los posos del café son abonos para las plantas. Si tienes el espacio no dudes en hacerte tu propio compost. Añade todos los residuos biodegradables a un compostador.
Terrazas
Un balcón soleado será adecuado para el cultivo de geranios, petunias, rosas, zinnias, buganvillas, hibiscos, boca de dragón, etc.. La mayoría de las hortalizas e hierbas también prefieren la luz del sol. Un balcón que mira al norte es para fucsias, hortensias, begonias, anémonas, prímulas, ciclámenes, alegrías de la casa, pensamientos, hostas, etc.. Estas plantas crecen bien en la sombra o en lugares moderadamente expuestos al sol. Cuidado con los vientos fríos o a los cálidos y secos que marchitan. Protege la terraza.
Macetas
Si no te gusta el aspecto nuevo y sin pátina que tienen las macetas, puedes hacer que se carguen aparentemente de años pintándolas con yogur natural. Verás cómo las paredes externas de las macetas se cubren en poco tiempo de musgo y algas. Vale para las macetas de barro, piedra, hormigón... Si no cambiaste la tierra de la maceta en los dos últimos años, sustituye los primeros centímetros de substrato por uno nuevo. Pero lo ideal, es cambiarla a otra maceta un poco mayor con substrato fresco y rico. No te olvides de depositar en el fondo una capa de grava, arcilla expandida, etc. Si tienes macetas en la ventana, pon una capa de gravilla sobre la tierra para que la lluvia no salpique los cristales.
Oxigenar el césped
Hay botas o suelas con clavos para pinchar la tierra y oxigenar el césped. En vez de comprarlas, coge unas alpargatas viejas y clavarle unos clavos. Para que la cabeza del los clavos no moleste, coloca en el interior una plantilla de plástico o madera.
El cuidado del seto
Es prudente cortar las raíces de setos de crecimiento rápido, por ejemplo, Aligustre, para que crezca menos. A unos 30-40 cm del seto se cortan las raíces hasta una profundidad de una pala y media, cavando una zanja. Para solucionar el 'problema de competencia' se puede enterrar papel alquitranado o una tira de plástico, obstaculizando el paso horizontal de las raíces. Es necesario abonar el seto al menos una vez por temporada de crecimiento.
Cactus
Plántalos con otras plantas de características similares y en tiestos poco profundos. Echa abono líquido una vez de cada dos que riegues.
Bulbos
Los bulbos y tubérculos de verano lucen de maravilla en macetas y jardineras. Planta los bulbos en macetas algo más juntos que cuando los pones en el suelo. En macetas se puede plantar bulbos "en pisos". Primero los bulbos de floración más tardía, y sobre ellos los que florecen antes. Las macetas para bulbos no deben tener los agujeros de drenaje obstruidos, ya que a éstos no les gusta en absoluto tener 'los pies mojados'.
Forzado de bulbos
Si queremos que los bulbos de primavera florezcan en verano, otoño o invierno los meteremos en el frigorífico o en su defecto en un lugar frío y que carezca de luz. Sacaremos los bulbos pasados 30 días y los pondremos en un lugar cálido y luminoso. Comprobaremos que pasada 1 ó 2 semanas florecerán como si fuera primavera.
Petunias con más flores
Tus petunias florecerán mejor si acabada una primera floración las podas a unos quince centímetros de la base del tallo. En pocos días volverán a apuntar nuevos capullos y florecerá nuevamente.
Hormigas
Hormigas "cuidando" a pulgones Si no quieres que entren en casa, echa sal en las zonas a proteger ya que la sal actúa como muralla para ellas. Frota con medio limón el borde de tus tiestos y las hormigas no se acercarán a ellos. En árboles frutales echa en un bote metálico cal viva con agua que empecerá a hervir. Hay que protegerse con guantes y mascarilla. A las 12 h pinta solo el tronco y ya no subirán hormigas.
Repelentes de insectos
Algunas plantas como la albahaca, el jazmín, la lavanda, el saúco o el perejil, y en general la mayoría de las plantas aromáticas, son repelentes de insectos.
Plantas de interior
Es importante colocar las plantas en los rincones más luminosos, pero cuidado con las que no soporten el sol directo. Si la luz es escasa... Coloca cerca un foco de luz artificial, pero a más de 30-40 cm. Pon espejos detrás de las plantas que aumentan la luminosidad. Las paredes pintadas de blanco y los muebles claros también proporcionan más luminosidad interior. Mantener las plantas de interior alejadas de la excesiva calefacción en épocas invernales. Riega tus plantas, pero ten cuidado de no ahogarlas. Riego medio: 2 ó 3 veces por semana. Si la tierra de la maceta de tus plantas de interior está muy seca, aflójala con un tenedor y sumérgela en un barreño con agua o en el fregadero. La inmersión debe durar hasta que dejen de formarse burbujas. Escurre el agua sobrante y pulveriza las hojas. Cuando la tierra de las macetas está muy apelmazada, lo mejor es coger un tenedor y remover la tierra. Con esta operación facilitarás la penetración del agua de riego y las plantas se desarrollarán mejor. Si su aspecto es pobre, puede que necesite trasplantarla a otra maceta más grande o cambiarle parte de la tierra por otra más rica.
Flor cortada
Corta 2 cm. de la base cada 3 días y aprovecha para cambiar el agua. Además, incorpora una aspirina o 3 gotas de lejía por litro de agua o, mejor, conservador de flores; esto ejercerá una acción antibacteriana.
Más consejos de jardinería
No piense que tiene que hacer todo el jardín al mismo tiempo. Más bien se trata de un trabajo que debe hacerse progresivamente, consagrando algunas horas todos los fines de semana a los trabajos del jardín en general y a su césped. Escoge las plantas nativas de tu zona. Estas suelen ser mucho más económicas y se adaptarán mejor a las condiciones de tu jardín. Un suelo saludable mantiene las plantas fuertes para que puedan combatir mejor a los insectos y plagas en general. Mezcla con la tierra antes de plantar materia orgánica como estiércol, compost, turba de esfagno, etc.. Disminuye el tiempo a cortar el césped reduciendo el espacio. Intenta cubrir áreas con plantas cubresuelos, rocas de jardín o macizos de flores. Las jardineras son una excelente alternativa para tener flores multicolores y no requieren tanto cuidado como los grandes macizos de flores. Las plantas cubresuelos o tapizantes son una excelente alternativa para aquellas áreas problemáticas y crecen bien en las partes de terreno poco estéticas o secciones inclinadas donde es difícil crear macizos de flores. Ojo a la distancia que se plantan árboles de raíces agresivas que pueden ocasionar fisuras en construcciones, pozos, aljibes, piscinas, muros, levantar pavimentos, conducciones de agua... Divide las plantas. Muchas perennes se pueden dividir por la raíz y sembrar por separado.
Pérgola
Mientras no se cubra totalmente la pérgola (3 ó 4 años), pon cestas colgantes. Invernaderos Una opción muy interesante y cómoda son las mesas de cultivo dentro del invernadero. Son mesas con cuatro patas pero hace como un cajón, donde se meten las macetas y se riega igual que en los bancales, ya que es el mismo sistema, pero en alto. Suelen ser metálicas y llevan un agujero de drenaje (un tapón). Pregunta por ellas, son muy prácticas.
Barbacoa
Cuando vayas a asar en la barbacoa unos pescados o unas verduras, alimentos de una extrema fragilidad, conviene recurrir a una parrilla doble, pues te permitirá darle la vuelta sin tener que tocar el pescado o la verdura. Si utilizas pinchos de madera para asar algunos alimentos, recuerda que antes de pinchar las piezas debes tener los pinchos 10 minutos en agua hirviendo para impedir que las brasas suelten humo, échales un buen puñado de sal gruesa, que, además, conseguirá mantenerlas al rojo durante más tiempo. Para limpiar luego las parrillas de la barbacoa, prepara una pasta compuesta por tres partes de bicarbonato sódico por una de agua. Quitarás la grasa fácilmente.
Fuente: http://articulos.infojardin.com/
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